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Análisis Nothing Headphone (a): la fórmula perfecta entre ligereza, sonido y batería

analisis nothing headphone (a)

Nothing vuelve a la carga con una propuesta que, a simple vista, parece un calco de su buque insignia, pero que esconde una personalidad propia muy definida. Tras probar y usar diariamente los Nothing Headphone (a) durante más de una semana, cedidos por la marca para este análisis, la conclusión es clara: no hace falta gastar el doble para obtener una experiencia excelente, aunque hay matices que debes conocer. Y es que salen al mercado por un precio de 159€, prácticamente la mitad de lo que costaron los Headphone (1) en su lanzamiento: 299€.

Construcción y diseño: plástico, pero con estructura de acero

A nivel visual y de dimensiones, los Headphone (a) son prácticamente idénticos a los Headphone (1). Sin embargo, el cambio fundamental reside en los materiales. Mientras que el modelo superior apuesta por acabados más premium, aquí encontramos una construcción íntegramente en material plástico en la zona exterior del auricular. Esto los hace más propensos a sufrir rayaduras si no se cuidan con esmero, pero no implica una fragilidad estructural.

De hecho, Nothing ha mantenido el esqueleto interno de alta calidad: los brazos flexibles de acero y las bisagras de Metal Injection Molding, con componentes de fibra de vidrio y nailon reforzado. Es un producto sólido, aunque el tacto de los botones y el roller de volumen sea menos “gomoso” y más plástico, lo que le resta ese punto de sofisticación táctil, pero no funcionalidad.

Un detalle a tener en cuenta es que, cuando no los llevas puestos y los guardas o dejas sobre una mesa, las esquinas de los auriculares chocan entre sí provocando pequeños golpes. Este tambaleo constante puede generar marcas con facilidad si los transportas en una mochila sin protección, por lo que recomiendo cambiar la bolsa de tela por una funda más rígida. Aprovecho para mostraros en este enlace la funda portátil que yo estoy utilizando actualmente para mis Headphone.

Comodidad: menos peso = más comodidad

Uno de los mayores aciertos de este modelo es la reducción de peso gracias a sus materiales más ligeros. Hablamos de 19 gramos menos, 310g frente a los 329g del Headphone (1). Aunque pueda parecer poco sobre el papel, en el uso diario la diferencia es notable. Al ser más ligeros y contar con unas almohadillas de espuma con menor densidad, los auriculares se sienten más suaves y esponjosos al contacto. Noto que la espuma se adapta más rápido al contorno de mi cabeza, en el modelo superior es más densa y le cuesta más hundirse. Habrá que ver en medio año si la espuma de las almohadillas no se agrieta con algo más de facilidad por dicho motivo, pero bajo el papel inicial, se siente sólida.

Como usuario de gafas, puedo confirmar que tras sesiones de cuatro o cinco horas no he sentido presión ni dolor en las patillas. Son, sin duda, los segundos auriculares más cómodos de la marca, solo por detrás de los CMF Headphone Pro. Cabe destacar que cuentan con certificación IP52, por lo tanto, resisten una humedad ligera, tal y como puede suceder en el gym o si te pilla de sorpresa un poco de llovizna por la calle. Eso sí, ten en cuenta que, aunque las almohadillas son transpirables, en climas calurosos tienden a generar algo de sudoración. En verano, sigo prefiriendo y os recomiendo otras opciones como los Nothing Ear (Open) o los Ear (3).

Calidad de sonido: ¿mejor que el gama alta?

En el apartado acústico, Nothing ha tomado una decisión curiosa. El driver es del mismo tamaño que el del Headphone (1), pero el diafragma ha sido mejorado con un compuesto de PEN + PU recubierto de titanio. A pesar de no contar con el ajuste de KEF, el perfil de sonido por defecto (modo balanceado) me resulta más atractivo que el de su hermano mayor.

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El sonido es equilibrado, con unos graves que tienen pegada y músculo sin llegar a empañar en exceso las frecuencias agudas. Si no quieres complicaciones y buscas un sonido excelente nada más sacarlos de la caja, estos cumplen con creces. Suelo usarlos entre el 50% y el 80% de volumen, ya que tienen una potencia más que suficiente (a mi parecer, la misma que su hermano mayor) y además aíslan tan bien que nadie a tu alrededor escuchará lo que reproduces a no ser que haya un silencio sepulcral a tu alrededor.

No obstante, si entramos en matices técnicos, la cancelación de ruido de 40 dB se queda un escalón por debajo de los 42 dB del Headphone (1), aunque sigue cumpliendo con nota. El gran “pero” lo encontramos en el modo transparencia, que es sensiblemente inferior, ofreciendo una sensación algo “entaponada” al hablar, similar a la de los modelos de CMF. Por el contrario, la calidad de las llamadas es excelente y se te escucha con total claridad.

Funcionalidad y software: el poder de Nothing X

Uno de los puntos más fuertes es la integración con la app Nothing X. No estamos ante una versión “recortada” por ser el modelo (a). Disponemos de casi las mismas opciones que en los dispositivos más caros. La única diferencia notable es que el refuerzo de graves solo cuenta con dos niveles en lugar de los cinco del Headphone (1), pero el resto es impecable.

@nothingtec

Aquí tenéis todas las opciones de personalización que disponen los Nothing Headphone (a) 🎧 mediante la app Nothing X 📲 #nothing #nothingheadphonea #nothingtec #nothingX

♬ Smooth Embrace – RB EchoSoul

La conexión doble funciona de diez, permitiéndome estar conectado al ordenador y al móvil simultáneamente. Pero donde realmente destaca es en el ecualizador. Tenemos el modo simple (balanceado, más graves, voz…), pero si eres un experto, el ecualizador avanzado es una locura: permite tocar decenas de parámetros, desde las frecuencias hasta el factor Q. Y si no quieres complicarte, el modo explorar te permite descargar perfiles creados por otros usuarios expertos, lo que eleva el sonido a otro nivel. Os adjunto en la imagen inferior una ecualización que me encanta.

Botones físicos y funcionalidad: control total en tu mano

Uno de los grandes aciertos es que Nothing mantiene los botones físicos en el auricular derecho, huyendo de los paneles táctiles que a veces fallan o no son tan fiables. El slider de encendido está en la parte inferior y la joya de la corona sigue siendo el roller de volumen. Es una delicia subir y bajar el sonido con esa rapidez, aunque, como he comentado anteriormente, aquí notamos el cambio de gama: el tacto es más plástico y el recorrido se siente “más libre”, perdiendo esa gomosidad premium del Headphone (1). Eso si, se agradece que han añadido un sonido para identificar que has alcanzado el volumen máximo.

También contamos con el paddle, esa palanca alargada para saltar canciones. Funciona perfecto en Spotify, pero he detectado que en navegadores como Brave no responde. Por otro lado, el botón frontal con “click” (que por defecto usa el Channel Hop) ahora permite una función muy útil: hacer fotos con tu Nothing Phone a distancia, ideal para selfies sin tener que sujetar el móvil.

En el interior del auricular derecho encontramos el botón plano para la sincronización Bluetooth, que funciona de forma muy ágil. Por cierto, me gustaría destacar la fiabilidad de conexión, donde no se entrecortan aunque deje el móvil en la planta de abajo de mi casa y yo esté moviéndome por la planta superior. Lo mejor es que la app Nothing X permite remapear casi todo: silenciar micro, activar el audio espacial o cambiar perfiles de ecualización. Por último, no olvido el jack de 3,5 mm, un acierto para dispositivos analógicos, aunque recuerda que los auriculares deben estar encendidos y con batería para que el audio funcione por cable.

Autonomía y extras: batiendo récords

Donde estos auriculares barren a gran parte de la competencia es en la batería. Con el ANC desactivado, alcanzamos las 135 horas de uso, lo que supone 55 horas más que el Headphone (1). Con la cancelación activa, llegamos a las 75 horas. Es, sencillamente, una autonomía de otra categoría. Además, su carga rápida de 5 minutos ofrece 8 horas de uso, eliminando cualquier miedo a estar lejos de un enchufe fuera de casa.

Por otra banda, en la versión (a) hemos perdido la detección de uso (la música no se detiene al quitártelos) y el audio espacial carece de seguimiento de cabeza. La verdad, nada especialmente necesario o importante a mi parecer. Personalmente, recomiendo desactivar el audio espacial, ya que los modos teatro o concierto generan una reverberación que hace que el sonido parezca encerrado “en una caja”.

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¿Quién debería comprar los Nothing Headphone (a)?

Este producto es ideal para el usuario que busca la mejor relación calidad-precio dentro del ecosistema de Nothing. Es la compra inteligente si:

  • Priorizas la comodidad y la ligereza por encima de los materiales top
  • Buscas una autonomía excelente para no depender del cargador
  • Quieres un sonido con cuerpo y bien balanceado sin necesidad de ecualizar

Si para ti es vital un modo transparencia perfecto o un acabado más premium, el Headphone (1) sigue siendo tu opción. Para todos los demás, estos Headphone (a) son, posiblemente, los auriculares de diadema más equilibrados que ha lanzado Nothing hasta la fecha.

  • Diseño y construcción
  • Comodidad
  • Calidad de sonido
  • Cancelación de ruido (ANC)
  • Modo transparencia
  • Autonomía
  • Controles y funciones
  • Conectividad
4.2

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