Descubrí hace poco la marca Benlydesign y, como fan absoluto de los relojes peculiares, de inmediato empezó mi cruzada particular por hacerme con uno de sus modelos. Quienes seguís esta web sabéis que casi siempre hablo de Nothing, pero de vez en cuando me permito el lujo de analizar productos de otras marcas que tienen una esencia, una originalidad o una peculiaridad que me recuerda a la firma de Carl Pei. Hace ya unos meses publiqué el análisis de la cámara Kodak Charm, un llavero que hace fotos con mucho encanto. Más bien diría que son productos que me generan el mismo interés, sentimiento y atracción visual. Navegando por su catálogo me topé con mi favorito al instante: el Benlydesign S3000.
Es un dispositivo raro, muy raro. De esos productos que, tal y como pasa con Nothing, o lo amas o lo odias por su aspecto. Si tu intención es pasar desapercibido, ya te aseguro que con este modelo no lo vas a conseguir. En las pocas semanas que lo he llevado puesto ha sido tema de conversación constante con amigos, familiares e incluso con numerosos desconocidos que no se han podido resistir a preguntarme si lo que llevo en la muñeca es realmente un reloj.
El concepto de “reloj de conductor” y su inspiración setentera
El diseño del Benlydesign S3000 bebe directamente de los llamados relojes de conductor de la década de los 70, como el famoso Digitrend de Amida o el Bulova Computron. La peculiaridad de este concepto es que la pantalla no se sitúa en la parte superior, sino en el lateral de la muñeca.
Se denominan como “reloj de conductor” porque, cuando vas circulando con las manos sobre el volante, no necesitas girar el brazo para mirar la hora porque la pantalla ya se dirige directamente hacia tus ojos por su propia posición. Es una idea tan clásica como efectiva que rompe por completo con lo tradicional.
Estética cyberpunk y transparencias al estilo Nothing
Su apariencia combina de forma fantástica la tecnología de los setenta con un toque moderno de estilo cyberpunk. El diseño está dividido en dos partes, lo que separa los elementos visuales de la visualización de la hora para lograr un efecto de capas muy futurista.
Sin duda, el gran atractivo visual se encuentra en su ventana parcialmente transparente que ofrece una vista del chip interno y de los circuitos digitales. Si os soy sincero, no tengo del todo claro que sea realmente el chip que mueve el reloj y apuesto más a que es un elemento puramente decorativo, pero qué bien le sientan estas transparencias al estilo Nothing. Además, cuenta con tres luces que iluminan la zona del chip al apretar el botón o en cada hora en punto. Esto queda brutal sobre todo por la noche, ya que se activan parpadeando cinco veces en un intervalo de unos dos o tres segundos.
Calidad de construcción y especificaciones técnicas
El reloj está muy bien construido, se siente pesado en la mano y transmite una gran sensación de robustez. Tiene un acabado de acero cepillado que le sienta genial y le aporta un aire bastante premium.
Si pasamos a los datos puros de su ficha técnica, nos encontramos con una caja fabricada en aleación de zinc con unas dimensiones de 45 x 39.9 mm y un grosor considerable de 19 mm. El peso total del conjunto es de 120 gramos. La tapa trasera y la correa son de acero inoxidable, el cristal es mineral y cuenta con una resistencia al agua de 3 ATM (30 metros). Es decir, el reloj soporta salpicaduras y poco más, no os recomiendo nadar con él. Es más, os recomiendo quitároslo al ducharos para que los materiales no se degraden con el tiempo.
Ergonomía y los riesgos del lateral expuesto
La pantalla está protegida por un cristal mineral que debería salvarlo de pequeños percances cotidianos. Por suerte, todavía no le he dado ningún impacto ni tiene arañazos, pero no me extrañaría que su cuerpo de acero cepillado pueda marcarse con facilidad si no se tiene cuidado.
Debido a su posición tan particular en el lateral de la muñeca, esta zona es la que queda más expuesta a recibir golpes accidentales con el roce de puertas o paredes en el día a día, por lo que conviene ser un poco precavido al llevarlo.
Una correa ajustable pero con sacrificios
Respecto a la pulsera de acero, tiene una ventaja muy buena, y es que al ser ajustable para muñecas de entre 10 y 22 cm, cualquier persona podrá usarlo de inmediato sin tener que quitar o añadir eslabones en el relojero. El ancho de la correa varía entre los 18 y los 22 mm y es totalmente reemplazable.
En el lado negativo, debo decir que no es la correa más cómoda del mundo a la hora de ponérsela; hay que pillarle el truco para saber en qué punto exacto de los eslabones puedes apretar el cierre para que quede totalmente asegurado y no corras el riesgo de que se abra. Además, si tienes mucho vello en el brazo, la pulsera te dará algún que otro pellizco de tanto en tanto al quedarse los pelos atrapados entre los eslabones.
Funciones digitales y el modo de apagado completo
El Benlydesign S3000 viene equipado con varias características prácticas para el día a día: doble horario, alarma, cronómetro, cuenta regresiva, modos de 12 y 24 horas y calendario automático hasta el año 2099.
Por defecto, la pantalla estará siempre apagada. Para visualizar la hora, debemos apretar el botón derecho para que nos muestre la información durante unos pocos segundos. Podemos activar también la activación automática al girar la muñeca, más adelante hablaré más en detalle de esta función.
También esconde una opción muy interesante para gestionar la energía de su pila CR2032, la cual promete una duración extendida de hasta 18 meses. Si mantienes pulsados los dos botones físicos durante varios segundos, el reloj se apaga por completo. Esto viene de perlas si vas a estar un largo periodo sin usarlo para evitar que la batería se agote. Eso sí, tiene un peaje: al volver a encenderlo se desconfigura por completo y toca introducir de nuevo la hora, la fecha y las alarmas desde cero.
El termómetro digital y su calibración
El reloj también incluye un termómetro digital entre sus opciones. Como sucede habitualmente en este tipo de dispositivos de muñeca, la temperatura que muestra inicialmente está sesgada, ya que es una mezcla entre tu calor corporal y la temperatura ambiente.
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Si quieres darle un uso práctico y real, debes quitarte el reloj de la muñeca y esperar unos cuantos minutos para que el sensor indique la temperatura ambiental real del entorno. Al menos, un punto a favor del software de configuración es que te permite calibrarlo asignando una serie de grados de más o de menos para intentar corregir la desviación y que la medición sea más fidedigna mientras lo usas.
El truco para dominar el sistema “girar para activar” la pantalla
Otra de sus funciones estrella es el sistema de “levantar/girar para activar” la pantalla. Manteniendo apretado el botón SET durante varios segundos se activa esta característica, que teóricamente enciende la pantalla OLED al girar la muñeca entre 40 y 60 grados.
He leído a mucha gente decir en redes que no les funciona, y la verdad es que tiene truco. Para que responda correctamente, debes hacer el movimiento de muñeca y, justo después, dejar el brazo completamente quieto durante aproximadamente un segundo. Mi recomendación personal es que hagáis el giro de forma que el reloj quede totalmente horizontal o incluso mirando la pantalla muy ligeramente hacia el suelo; haciendo esa pequeña pausa tras el movimiento suele funcionar muy bien. Una vez que activas esta función, permanece operativa durante 12 horas y luego se desactiva de forma automática para ahorrar batería.
Pantalla OLED: resultona pero invisible bajo el sol
El panel de alta luminosidad ofrece un contraste vibrante y una claridad excepcional en interiores, simulando a la perfección el estilo de los paneles digitales de antaño. Sin embargo, hay que hablar de uno de sus claros puntos débiles: el brillo en exteriores.
La potencia de iluminación de la pantalla es muy limitada bajo la luz del día. Como quieras mirar la hora en la calle a plena luz del sol, te va a ser prácticamente imposible lograrlo sin tener que hacer sombra sobre la pantalla con tu otra mano. Es el precio a pagar por mantener esa estética retro tan fidedigna.
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Experiencia de envío
Antes de comprarlo estuve mirando decenas de análisis porque tenía cierto miedo de que el producto no fuese lo suficientemente bueno o no tuviera buenos acabados por su precio. En mi caso, el envío hacia Barcelona se demoró unos 14 días tras realizar la compra, y todo el proceso de información de seguimiento y entrega fue impecable. Eso si, el estuche con aspecto metálico que contenía el reloj llegó con algunas pequeñas abolladuras.
Si te ha entrado por los ojos al instante, es tu reloj
Bajo mi punto de vista, es un reloj fantástico y estoy encantado con la compra. El reloj Benlydesign S3000 se puede conseguir habitualmente (cuando hay stock disponible, ya que últimamente vuela rápido) por aproximadamente unos 100-120 euros, un coste infinitamente inferior a los miles de euros que cuestan las piezas originales de colección de los años 70 en las que se inspira. Es un producto que prima antes por su estética, su espectacularidad y su estilo que por su comodidad pura o la perfección de sus funciones. Si has tenido un flechazo a primera vista al conocer de su existencia, tal y como me ocurrió a mí, ten por seguro que no te va a defraudar.







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