Después de dos semanas utilizando el Nothing Phone (4a) como mi dispositivo personal (usándolo para chatear, llamar, editar fotos y vídeos, rutas con Android Auto o hacer scroll infinito en redes sociales) tengo una confesión: he dejado mi Phone (3) en el cajón y no tengo prisa por recuperarlo.
Este teléfono llega con un precio muy tentador para todo lo que incluye: desde 349€ para la versión de 8+128GB hasta los 429€ en su configuración de 12+256GB. El dispositivo que Nothing me ha cedido para testear y analizar es la versión de 12+256GB. Como siempre en este blog, este análisis se basa en sensaciones reales de uso diario, con sus puntos fuertes y débiles, intentando dejar de lado las frías tablas de especificaciones. ¡Vamos al grano!
Construcción y diseño: una construcción casi perfecta
Lo primero que me sorprendió al sacarlo de la caja no fue solo su aspecto, sino su ligereza. Al pasar del Phone (3) al Phone (4a), me he dado cuenta de que nunca le había dado importancia al peso hasta ahora; esos 204,5 gramos, y una mejor distribución en su repartición, hacen que sea mucho más agradable en mano. En sesiones largas, la fatiga simplemente ha desaparecido.
Sin embargo, el diseño tiene sus “peros”. Los laterales son de plástico y, aunque el cuerpo se siente sólido, los botones me han dejado una sensación algo barata; “bailan” un poco al poner el dedo sobre ellos y tienen un tacto menos firme del que me gustaría.
Lo que más me fascina de su trasera no es solo la transparencia, sino la profundidad de sus capas. Puedes ver diferentes tipos de materiales y texturas superpuestas que brillan en su máximo esplendor cuando les incide una luz directa. Creo que es uno de sus diseños más maduros y bien conseguidos, bastante cerca de la gama alta.
Sobre la disposición de los botones, el acierto de dejar la Essential Key sola a la izquierda para evitar toques falsos es innegable. Eso sí, prepararos para la adaptación: los botones están bastante arriba. Incluso yo, que tengo las manos grande, me veo obligado a reajustar la posición para llegar al volumen o a la propia tecla esencial.
Por último, un consejo personal: huid del modelo negro. Es un imán de huellas y polvo donde no se aprecian los detalles a no ser que le dé la luz directa. Bajo mi punto de vista, las versiones en blanco, azul o rosa son infinitamente más bonitas; ojalá Nothing recupere ese negro grisáceo del Phone (2) en el futuro.
Una pantalla simétrica y fluida
La pantalla de 6,78 pulgadas con Gorilla Glass 7i cumple a la perfección. Me encanta que los bordes sean simétricos; aunque son más gruesos que en el Phone (3), esa simetría le da un plus de calidad visual. El sensor de brillo es bastante rápido y acertado en cambios de luminosidad y apenas he tenido que corregirlo a mano. Uso siempre el modo extra oscuro en Nothing OS y, si bien a pleno sol le pediría un pelín más de punch (pese a sus picos de 4.500 nits en HDR), es totalmente funcional. El lector de huellas bajo el panel y el reconocimiento facial vuelan, todo fluye sin tropiezos.
Rendimiento y autonomía
Bajo el capó tenemos el Snapdragon 7s Gen 4. En mi día a día no he notado que le faltase potencia, y mira que tampoco soy un usuario casual. Soy bastante exigente trabajando en modo multitarea y el Phone (3a) ha aguantado mi ritmo sin dificultades. Siendo honesto, he notado pequeños tirones puntuales al saltar entre varias aplicaciones pesadas de forma constante mientras trabajaban en segundo plano. Nada grave, pero ahí están. Lo que sí es impecable es la gestión del calor, ni se inmuta bajo un estrés de uso comedido pero constante. Sobre la batería de 5.080 mAh, para que os hagáis una idea real de mi experiencia:
- Un día de uso viendo bastantes vídeos con el navegador Brave, haciendo una pequeña reunión vía Google Meet, X, Instagram y música en segundo plano, me dio 8:17h de pantalla quedándome un 23% al irme a dormir.
- Otro día, dándole caña a la cámara, una hora de Android Auto de forma inalámbrica con Waze y llamadas, terminé con un 40% de batería tras 4 horas de pantalla.


Son datos sólidos que demuestran que, uses como uses el móvil, llegas al final de la jornada sin preocupaciones. Es importante destacar que no hace falta una batería enorme si el sistema operativo es eficiente, y este es uno de los puntos fuertes de Nothing.
Nothing OS 4.1 y la flamante Glyph Bar
Nothing OS 4.1 trae novedades visuales que me encantan: algunas animaciones nuevas aportando un plus de fluidez al abrir y cerrar aplicaciones, que los ojos más quisquillosos agradecerán. Un nuevo reloj con efecto de profundidad y widgets como Breathing Break, que usa patrones hápticos para ayudarte a relajarte
Essential Space sigue mejorando a un ritmo sorprendente, con un buscador de recuerdos y una pantalla “Para ti” donde te organiza tus eventos próximos Si quieres saber más sobre las últimas mejoras de Essential Space, clica aquí.
La Glyph Bar es espectacular a nivel físico: 63 mini-LEDs que brillan un 40% más que en el Phone (3a) Pro. Me encanta como llego a notar las notificaciones esenciales o llamadas con el rabillo del ojo, gracias a su potencia de brillo, aunque tenga el móvil lejos de mi campo visual directo. Mención especial merece la animación Flip to Glyph, es una delicia visual.
Pero tengo que darle un tirón de orejas a Nothing: ¿cómo es posible que con 6 luces no podamos elegir patrones distintos? Si me llama mi pareja o recibo un correo de trabajo, se encienden los 6 puntos igual. No hay personalización de patrones para las Notificaciones Esenciales, quiero creer que lo veremos llegar en un futuro cercano ya que no tiene sentido dejar escapar esta opción de personalización. Es una oportunidad perdida de darnos más información útil sin tener que mirar la pantalla.

Lo que sí han mejorado (y mucho) es el menú de las Notificaciones Esenciales. Ahora es mucho más claro y te aclara las reglas establecidas con frases como: “Cuando Mama me envíe un mensaje desde Whatsapp mencionando cualquier cosa, entonces Glyph se iluminará“.
Audio y vibración
Los altavoces suenan muy parecido al Phone (3). Son claros en agudos, pero son más discretos en graves. Aun así, para ponerle música a mi hija en modo altavoz o escuchar audios de Telegram, van sobrados. No obstante, para disfrutar de una mayor fidelidad suelo utilizar auriculares. Si te interesa, puedes leer el análisis de los Headphone (a) clicando aquí.
Sobre la vibración, el feedback es bueno, aunque el motor es más “ruidoso” y se nota menos premium que en los modelos de gama más alta. Aún así, se siente con matices y controlada. Cumple su función de informarte al teclear, pero sin ese refinamiento extremo.
Un módulo de cámaras muy versátil
La disposición horizontal trasera es un acierto total: el móvil es estable y no cojea al dejarlo sobre la mesa. La cámara principal de 50 MP es muy coherente en color, aunque a veces preferiría que no lavara tanto el detalle. Estoy muy contento con los tiempos de respuesta del botón de captura, se siente ágil y veloz. Eso si, es importante estar quieto si la iluminación no es la mejor para obtener grandes resultados. Además, si el objeto a fotografiar se mueve (como mi hija, que no para), la foto final puede salir un instante después de lo que esperabas.
El teleobjetivo de 3,5x es mi favorito para ciudad, siendo usable hasta los 20x. A partir de ahí, entramos en terreno puramente testimonial; la calidad cae en picado y el ruido emborrona tanto la imagen que la foto deja de ser usable para mis estándares de exigencia.
El modo retrato consigue un efecto bokeh realmente bien resuelto y realista. La única contrapartida negativa es la manía que tiene el postprocesado de iluminar y “eliminar” las sombras de forma excesiva al fotografiar en este modo con poca luz. Por suerte logro corregirlo rápidamente con el editor que incluye la app Galería de Nothing. El gran angular de 8 MP es el que peor parado sale: útil con mucha luz, pero terrible en cuanto cae el sol. Pero… ¿quién usa de forma habitual el gran angular en pleno 2026? Yo no, por lo que no me preocupa mucho la calidad de este sensor.
Para muestra, un botón: fotos tomadas a 0.6x, 1x, 3.5x y 7x.
Un detalle importante: no hay modo de fotografía Macro como estamos habituados, pero sigue existiendo. Se activa de forma automática al usar la lente principal y, tras aplicar zoom, verás que aparece un icono de una flor en pantalla. No es tan espectacular como el macro del telefoto del Phone (3) y tiene menos profundidad ya que usa la cámara principal en vez del telefoto, pero resuelve bien la papeleta si te alejas un poco del objeto a fotografiar.
El nuevo equilibrio de Nothing
El Nothing Phone (4a) es un dispositivo redondo. Cuando vuelva a mi Phone (3), voy a añorar esa ligereza y lo cómodo que es usarlo y manejarlo. Creo que el mayor piropo que le puedo dar es lo que indico en el título, no he echado de menos el Phone (3), creo que con esto lo digo todo.
Es un gama media con alma de gama alta que ofrece una experiencia equilibrada por un precio muy competitivo. Si buscas diseño, unas cámaras todoterreno y un sistema operativo estable y diferencial, es difícil encontrar algo mejor por este rango de precio.
Análisis Nothing Phone (4a)
- Diseño y construcción
- Pantalla
- Sonido
- Rendimiento y SO
- Batería
- Glyph Matrix
- Cámaras
















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