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Análisis del Nothing Phone (4b): la puerta de entrada al universo Nothing

análisis y opinión del nothing phone (4b)

Probar un teléfono nuevo siempre es un proceso interesante, pero para poder opinar con fundamento creo que no basta con usarlo un par de días en un escritorio ni llevarlo como un móvil secundario para hacer cuatro fotos. Como ya sabéis, mi filosofía a la hora de analizar un smartphone es muy clara: meto mi tarjeta SIM principal y lo convierto en mi único dispositivo personal para absolutamente TODO durante unas dos semanas.

Llamadas, gestiones del día a día, trabajo, redes sociales, fotos familiares y navegación en el coche; todo pasa por él. Tras más de dos semanas de convivencia real con el Nothing Phone (4b), ha llegado el momento de contaros qué tal se comporta el modelo de entrada de la marca en el mundo real.

Para este análisis he estado utilizando la versión de 8 GB de RAM con 128 GB de almacenamiento en color blanco. Nada más abrir la caja nos encontramos con el propio terminal (que ya trae un protector de pantalla preaplicado), una funda protectora, el cable Nothing USB-C, la peculiar herramienta para la extracción de la bandeja SIM doble y la documentación habitual de garantía y seguridad. Con todo listo en el dispositivo, me lancé a probar a fondo qué tal se defiende este teléfono económico.

Un diseño robusto que bebe de varios dispositivos

A nivel estético, el Nothing Phone (4b) coge prestado de varios diseños de la casa. La posición de sus dos cámaras me recuerda al Nothing Phone (2), la barra Glyph evoca a la del Phone (4a) y el diseño unibody con el módulo de cámaras se inspira en el Phone (4a) Pro. Sin embargo, creo que es el móvil “menos Nothing” de todos. Sí, tenemos la zona transparente en el módulo de cámaras como en el Phone (4a Pro), pero el problema es que se siente distinto; no da la sensación de estar viendo transparencias con distintas profundidades, sino más bien elementos decorativos planos, sin ese esmero al detalle habitual.

Para los seguidores más acérrimos de la marca puede perder algo de esencia, mientras que para nuevos usuarios será una excelente oportunidad para entrar en Nothing por disponer de un diseño menos transgresor. Para gustos, los colores. En mi caso, la opción en color blanco me parece la apuesta segura: es limpio, elegante y se siente top.

En mano se percibe muy premium. El plástico elegido tiene un tacto suave, casi aterciopelado, muy agradable al agarre. Con sus 210 gramos de peso, si pesase unos gramos menos la sensación sería espectacular. Al apretarlo con fuerza se nota firme y no cruje en absoluto. Además, han solucionado algo que no me gustó del Phone (4a): los botones ya no “bailan” ni se sienten baratos, notándose mejor construido. La Essential Key me parece que está demasiado arriba tal y como sucedía con el Nothing Phone (4a), prefiero su ubicación en el Phone (4a). A título personal, me resulta más cómodo tener dos botones independientes para el volumen en lugar de un solo botón unificado. No me quiero dejar que cuenta con certificación IP64 de resistencia al agua y al polvo.

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Pantalla competente

La pantalla Super AMOLED de 6,77 pulgadas a 120 Hz, con protección Dragontrail Pro y picos de brillo de hasta 2000 nits, será más que suficiente para casi cualquier mortal. Se ve muy bien en exteriores, aunque si te fijas al detalle podrás apreciar que tiene algo menos de densidad de píxeles.

En el uso diario no me ha causado molestia alguna, a excepción del cambio de tonalidades que se aprecia en el panel al colocar el dedo para desbloquear con la huella dactilar. Nothing sigue sin dar del todo con el clavo en este aspecto. También salta a la vista la pérdida de simetría en los marcos alrededor de la pantalla, con una “barbilla” inferior ligeramente más ancha. Pero lo dicho: nada que te impida hacer un uso normal, a menos que seas excesivamente quisquilloso con el diseño o tengas ojos biónicos.

Sonido potente y un motor de vibración desconcertante

En el apartado del sonido se nota que no hay recortes: se escucha realmente bien. En ocasiones pongo música con sus altavoces estéreo para mi hija o me pongo algún podcast y los altavoces se sienten potentes y bien balanceados. En llamadas también se comporta de diez: se me escucha perfectamente y escucho al interlocutor de forma clara y sin ningún problema. Además, la experiencia usándolo tanto para llamadas como para tareas multimedia junto a mis Nothing Ear (open) ha sido impecable, con un rendimiento muy fino.

La contrapartida es el motor de vibración. Es curioso porque inicialmente me encantó al introducir el PIN por primera vez; se sentía suave, delicado y agradable, como si fuese el temblor al golpear un tambor. Pero al ir al teclado… ¡sorpresa! La vibración venía desactivada por defecto. Al activarla entendí el motivo: se siente rara, errática y barata. Por no hablar de cuando vibra en todo su esplendor para una llamada, momento en el que hace muchísimo ruido, no me gusta.

Rendimiento y la optimización de Nothing OS

El procesador Qualcomm Snapdragon 6 Gen 4 junto con Nothing OS 4.1 demuestran que la marca empieza a ser la reina de la optimización. En el día a día el dispositivo rinde estupendamente para tareas de carga media-baja: chatear, redes sociales, contenido multimedia y juegos ligeros. Algo que me ha gustado mucho es que Nothing no ha capado la experiencia de software por ser un teléfono económico: disponemos de todas las herramientas de inteligencia artificial del sistema, como Essential Voice o Essential Space, funcionando de manera fluida.

Lógicamente, en momentos de estrés o cuando haces un uso elevado de la multitarea empiezan los “tartamudeos” en pantalla o ese “lag” temporal en según qué pulsaciones. Es algo comprensible, no podemos pedirle peras al olmo a un gama de entrada.

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En Android Auto inalámbrico el trabajo ha sido impecable, rápido y eficaz. Un día se me desconectó dos veces seguidas a medio camino pero se autoreconectó a los pocos segundos, un detalle que achaco más a mi coche que al propio teléfono. Por mi forma de usarlo, si no fuese por lo que tarda en procesar la edición de vídeo o el postprocesado de las fotos al entrar en la galería justo después de disparar, apenas notaría que llevo un teléfono económico. Además, el soporte de software incluye 3 años de actualizaciones de Android y 6 años de parches de seguridad.

Batería: la auténtica joya de la corona

Si hablamos de optimización, debemos detenernos en lo mejor de este smartphone: la autonomía. Es el teléfono de Nothing que más me ha durado, alcanzando prácticamente los dos días de uso medio-intensivo. Suelo cargarlo cada noche con su carga de 33 W y rara vez me iba a la cama por debajo del 50%. La combinación de un procesador comedido, la optimización del sistema y sus 5.200 mAh (en India disfrutan de una variante con 6.000 mAh, ¡qué envidia!) convierten a este móvil en una autentica bestia con una autonomía que ya le gustaría a mi Nothing Phone (3). Os adjunto unos ejemplos en captura para que os hagáis una idea.

Fotografía: solvencia diaria con grandes sorpresas en software

En el apartado fotográfico se notan los recortes al prescindir de mi lente favorita: el telefoto. Contamos con un sensor principal de 50 MP que se defiende muy bien en general y permite tomar fotos salvables hasta en un zoom 3x, aunque no se pueden esperar milagros. Sin embargo, el gran angular de 8 MP sufre la gota gorda para que no se vea la imagen pixelada en cuanto intentas hacer algo de zoom. Sinceramente, preferiría perder el gran angular con tal de ganar un telefoto 3x. Si no eres un gran entendido de la fotografía o la usas para lo básico, tendrás más que suficiente.

A pesar de las limitaciones de hardware, el apartado de cámara incluye añadidos muy interesantes. Me ha gustado mucho que incorpore por defecto el Modo Acción, ideal para hacer fotos a tu perro cuando no para de moverse en condiciones de luz desfavorables o a cualquier objeto en movimiento (ya sea alguien corriendo, una moto o una hormiga caminando a toda pastilla). Además, la cámara delantera de 16 MP trabaja de forma solvente, y el modo retrato está cada vez mejor implementado para realizar un recorte acertado.

Por otro lado, el Phone (4b) estrena la función de Cámara Dual (que espero que llegue al resto de dispositivos con Nothing OS 5.0), la cual graba simultáneamente con la cámara trasera y la frontal, siendo una herramienta fantástica para videoblogs.

Interfaz Glyph: luminosa y funcional

La barra Glyph es algo más grande que en el Phone (4a), aunque dispone de menos LEDs (4 en lugar de los 6 del modelo anterior). La potencia de brillo sigue siendo excelente y me encanta notar las notificaciones esenciales o las llamadas con el rabillo del ojo aunque tenga el móvil lejos de mi campo visual directo. Además, la animación Flip to Glyph sigue siendo una delicia visual.

Pero tengo que darle un tirón de orejas a Nothing: ¿cómo es posible que no podamos elegir patrones distintos? Si me llama mi pareja o recibo un correo de trabajo, los puntos de luz se encienden exactamente igual. No hay personalización de patrones para las Notificaciones Esenciales, lo cual me parece una oportunidad perdida de darnos información útil sin tener que mirar la pantalla. Confío en que sea algo que solucionen en futuras actualizaciones.

¿A quién va dirigido el Nothing Phone (4b)?

El Nothing Phone (4b) se lanza al mercado por 329 €, un precio condicionado por el problema global del encarecimiento de la memoria RAM. Y aquí radica el mayor inconveniente que le veo a día de hoy: por muy poco más puedes adquirir un Nothing Phone (4a), que incluye telefoto, mejor pantalla, mejor vibración y un diseño con mayor esencia Nothing.

Sin embargo, en cuanto pasen los meses y su precio descienda por debajo de los 300€, se convertirá en un producto aún más tentador. Es un dispositivo perfecto para aquellos usuarios que quieren adentrarse por primera vez en el mundo Nothing y disfrutar de su ecosistema y sistema operativo sin grandes pretensiones, sintiendo en las manos un teléfono solvente, capaz y con una autonomía impresionante.

Es un teléfono que, al compararlo con sus hermanos mayores, inicialmente lo noté algo sencillo. Pero luego, con el paso de los días, me di cuenta que tiene unos grandes acabados relación/precio, ofreciendo una sensación y uso notable. Si buscas ajustar tu presupuesto al máximo, es una gran opción.

Análisis Nothing Phone (4b)
  • Diseño y construcción
  • Pantalla
  • Sonido
  • Rendimiento y SO
  • Batería
  • Glyph Bar
  • Cámaras
3.6

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